El 5 de septiembre de 2026 se cumplen 80 años del nacimiento de Freddie Mercury, una de las voces más reconocibles e influyentes de la historia del rock. Sin embargo, el artista que conquistó estadios de todo el mundo nació como Farrokh Bulsara en Stone Town, Zanzíbar, muy lejos de los grandes escenarios que marcarían su vida.
Su potencia vocal, sus movimientos sobre el escenario y canciones como Bohemian Rhapsody, Somebody to Love o We Are the Champions forman parte de la cultura popular. Pero Mercury fue mucho más que el cantante de Queen. También fue diseñador, coleccionista, amante de los animales y un hombre mucho más reservado de lo que mostraba ante el público.
De hecho, una de las primeras señales de su extraordinaria sensibilidad artística no apareció en una canción, sino en un pequeño álbum que comenzó a llenar cuando apenas tenía nueve años. Esa es solo una de las curiosidades que permiten conocer al hombre que se escondía detrás de la estrella.
10 datos poco conocidos de Freddie Mercury
1. Antes de ser Freddie Mercury, formó una banda en la escuela
Farrokh Bulsara pasó buena parte de su infancia en India, donde estudió en un internado británico situado en Panchgani. Allí comenzó a ser llamado Freddie y recibió clases de piano. A los 12 años formó su primera banda, The Hectics, junto con algunos compañeros del colegio.
El grupo tocaba versiones de artistas occidentales como Elvis Presley, Cliff Richard y Little Richard. Aunque se trataba de una banda escolar, aquella experiencia fue el primer paso de un joven que ya demostraba una facilidad especial para escuchar una melodía y reproducirla al piano.
En 1964, su familia abandonó Zanzíbar durante la revolución y se instaló en Inglaterra. Allí comenzó una transformación personal y artística que terminaría conduciendo a la formación de Queen y, algunos años después, a el debut de Queen con su primer álbum.
2. Estudió diseño y creó el escudo de Queen
Antes de vivir de la música, Freddie estudió arte y diseño gráfico en el Ealing College of Art de Londres. No fue una etapa secundaria de su vida: esos conocimientos influyeron directamente en la imagen de Queen.
Mercury diseñó el llamado Queen Crest, el famoso escudo de la banda. Para crearlo utilizó los signos zodiacales de sus cuatro integrantes: dos leones por Roger Taylor y John Deacon, ambos de Leo; un cangrejo por Brian May, de Cáncer; y dos figuras relacionadas con Virgo, el signo del propio Freddie. También añadió una gran letra Q, una corona y un ave fénix.
El resultado parecía el emblema de una antigua familia real y reflejaba perfectamente la ambición de la banda. Nada en Queen debía parecer pequeño o improvisado. Quienes quieran conocer mejor al guitarrista representado por aquel cangrejo pueden descubrir estas curiosidades sobre Brian May.
3. Coleccionaba sellos y los ordenaba como pequeñas obras de arte
Esta es una de las curiosidades más sorprendentes de Freddie Mercury. Entre los nueve y los doce años coleccionó sellos, una afición que heredó de su padre, Bomi Bulsara.
Su colección no destaca tanto por el valor económico de las piezas como por la forma en que las organizó. Freddie colocaba los sellos sobre páginas negras siguiendo patrones de colores, figuras y composiciones simétricas. Incluso utilizó algunos para formar la letra F.
El álbum tiene 54 páginas y conserva estampillas procedentes de Zanzíbar, Reino Unido, Mónaco y otros territorios. Años después fue adquirido por el Museo Postal de Londres. Mirando sus páginas se puede reconocer algo del futuro artista: el gusto por el equilibrio visual, la teatralidad y la construcción cuidadosa de una imagen.
4. Sus gatos formaban parte de su familia
Freddie Mercury sentía un enorme cariño por los gatos. A lo largo de los años convivió con varios, entre ellos Jerry, Tom, Oscar, Tiffany, Delilah, Miko, Lily y Goliath. Según personas de su entorno, cuando se encontraba de gira llamaba a su casa para saber cómo estaban e incluso pedía que acercaran el teléfono para hablarles.
Su álbum solista Mr. Bad Guy, publicado en 1985, fue dedicado a varios de sus gatos y a los amantes de estos animales. Delilah, una de sus favoritas, también inspiró una canción incluida en Innuendo, el último disco de Queen lanzado durante la vida de Mercury.
Este cariño mostraba una cara doméstica completamente distinta del músico que dominaba multitudes con un simple movimiento de brazo.
5. Fue un verdadero coleccionista de arte japonés
La relación de Freddie Mercury con Japón fue mucho más profunda que la de una estrella fascinada por un país exótico. Estudió su cultura y reunió durante años grabados, cerámicas, lacas, kimonos, libros y otros objetos artísticos.
Su colección incluía obras de diferentes periodos y numerosos libros especializados en grabados japoneses. Algunas piezas ocupaban una habitación de Garden Lodge, su casa de Londres, donde encontraba la tranquilidad que no tenía durante las giras.
La subasta de sus pertenencias realizada en 2023 permitió conocer la dimensión de aquella colección. No eran simples recuerdos comprados durante sus viajes: Mercury había desarrollado un gusto informado y muy personal por el arte japonés.
6. Fuera del escenario podía ser muy reservado
La imagen pública de Freddie Mercury era la de un hombre provocador, seguro y extravagante. Sin embargo, quienes lo conocieron en privado describieron a una persona sensible y reservada, especialmente cuando se encontraba entre desconocidos.
El escenario funcionaba como un espacio de transformación. Allí podía correr, bromear y dirigir a decenas de miles de personas. Fuera de él protegía cuidadosamente su intimidad y concedía pocas entrevistas.
Esta diferencia ayuda a entender por qué muchas historias sobre Queen solo fueron conocidas años después. Algunos de esos momentos privados aparecen en los recuerdos de Roger Taylor sobre los primeros años de Queen.
7. El video de Bohemian Rhapsody no fue el primero de la historia
Es habitual leer que Bohemian Rhapsody fue el primer videoclip de la historia, pero esa afirmación no es exacta. Antes de 1975 ya existían películas promocionales y artistas que acompañaban sus canciones con imágenes.
Lo que hizo Queen fue convertir ese recurso en una poderosa herramienta comercial y artística. El video fue dirigido por Bruce Gowers y grabado rápidamente en el espacio donde la banda ensayaba. Les permitía promocionar la canción en televisión mientras se encontraban de gira y sin tener que aparecer cada semana en el programa británico Top of the Pops.
Sus luces, efectos y primeros planos retomaron la imagen de la portada de Queen II. El éxito fue tan grande que ayudó a establecer el videoclip como una pieza imprescindible para promocionar una canción, varios años antes del nacimiento de MTV.
8. Cantó y bailó con el Royal Ballet
El 7 de octubre de 1979, Freddie Mercury participó como invitado en una gala benéfica del Royal Ballet celebrada en el London Coliseum. Para prepararse tuvo que ensayar movimientos muy diferentes de los que realizaba espontáneamente en los conciertos de Queen.
Aquella noche interpretó Bohemian Rhapsody y Crazy Little Thing Called Love mientras bailaba con los profesionales de la compañía. Mercury apareció con unas mallas plateadas y aceptó ser levantado y lanzado por los bailarines.
La experiencia dejó claro que su interés por el espectáculo no terminaba en el rock. Sentía curiosidad por el ballet, el teatro y la ópera, disciplinas que más adelante también influirían en su trabajo con Montserrat Caballé.
9. Mary Austin siguió siendo una persona fundamental en su vida
Freddie Mercury y Mary Austin mantuvieron una relación romántica durante varios años. Aunque esa etapa terminó, conservaron un vínculo profundo hasta la muerte del cantante.
Mercury llegó a referirse a ella como su “esposa de facto” y consideraba que era una de las pocas personas en las que podía confiar completamente. En su testamento le dejó Garden Lodge, sus pertenencias personales, la mitad de su patrimonio y una parte de sus futuros ingresos por derechos de autor.
Austin también recibió el encargo de proteger algunos de sus deseos más privados. Su relación fue mucho más compleja y duradera que la historia romántica que suele resumirse en películas y documentales.
10. No pudo terminar su última grabación vocal
Durante los últimos meses de su vida, Freddie continuó trabajando en el estudio de Queen en Montreux. Sabía que su salud estaba empeorando, pero quería dejar grabada toda la música posible para que Brian May, Roger Taylor y John Deacon pudieran completarla después.
Su última interpretación vocal fue para Mother Love. Mercury grabó hasta el penúltimo verso, pero se sintió demasiado cansado para continuar. Dijo que regresaría para terminarlo, aunque nunca pudo hacerlo. Brian May cantó posteriormente la última estrofa.
La canción apareció en Made in Heaven, publicado en 1995. Escuchar el cambio de voz en el tramo final convierte la grabación en uno de los momentos más emotivos del catálogo de Queen.
Un artista que sigue presente 80 años después
Freddie Mercury murió el 24 de noviembre de 1991, cuando tenía solo 45 años. Su desaparición privó al mundo de un músico que todavía parecía tener mucho por explorar. Resulta imposible saber qué habría hecho con nuevas tecnologías, géneros y formas de espectáculo, pero su carrera permite imaginar que nunca habría permanecido quieto.
Entre 1973 y 1980, Queen publicó una sucesión extraordinaria de discos: Queen, Queen II, Sheer Heart Attack, A Night at the Opera, A Day at the Races, News of the World, Jazz y The Game. En ellos convivieron el hard rock, la ópera, el pop, el funk y las baladas sin que la banda perdiera su identidad.
Mercury también buscó caminos fuera del grupo. Colaboró con Montserrat Caballé, trabajó con Giorgio Moroder e intentó grabar con Michael Jackson, aunque aquella amistad creativa no tuvo el resultado esperado. La historia de el distanciamiento entre Michael Jackson y Freddie Mercury es otro ejemplo de los encuentros inesperados que marcaron su carrera.
A 80 años de su nacimiento, Freddie Mercury continúa presente porque dejó algo más fuerte que una colección de éxitos. Creó una manera propia de entender la música: sin miedo a mezclar estilos, exagerar una idea o convertir una canción en un espectáculo completo. Su voz fue excepcional, pero su verdadera grandeza estuvo en saber usarla para construir momentos que todavía emocionan a millones de personas.


